Lo suspenden del trabajo por tirarse peitos sonoros y apestosos en la oficina

También es un bribón que se pasaba contando las anécdotas de cuando daba tabla.

El usar vocabulario vulgar y tirarse flatulencias en medio de la oficina le costó a un funcionario judicial dos meses de suspensión, sin goce de salario, según un acuerdo del Consejo Superior que dejó en firme una resolución del Tribunal de la Inspección Judicial.

 

El funcionario fue acusado por una compañera por acoso sexual y el Tribunal de la Inspección, que es el órgano disciplinario del Poder Judicial, dio como probados una serie de hechos.

 

Según dicho Tribunal, desde octubre del 2018 hasta el 19 de junio del 2019, en al menos 15 oportunidades, “el acusado se paraba en el centro de la oficina, levantaba una pierna, se abría los glúteos con la mano y de seguido procedía a tirarse una flatulencia, lo cual le causaba molestia y hacía sentir hostigada sexualmente a la quejosa, dado que esta última consideró esa situación como una vulgaridad”.

Además, el empleado judicial acostumbraba, según el Tribunal de la Inspección, a realizar comentarios vulgares de otras funcionarias. En el proceso se estableció que entre marzo y abril del 2019 hizo señalamientos vulgares hacia una fiscal.

De igual forma, a un compañero le hizo comentarios sexuales preguntándole si tenía gonorrea y haciéndole bromas con ese perfil. “En al menos veinte ocasiones realizó expresiones sexualizadas indicando que llegó ‘deslechado’ o que la metió o la va a meter o dice ‘maes, ayer la metí’, todo esto haciendo referencia a que mantuvo o iba a mantener relaciones sexuales”, indicó el Tribunal.

“Entre los meses de enero a mayo de 2019, en al menos 2 ocasiones, encontrándose en la oficina, el investigado expresó que había conocido a una mujer y llamó a los demás compañeros y procedió a comentarles cómo mantuvo relaciones sexuales con esa persona (…) realizó manifestaciones sexualizadas diciendo lo siguiente ‘maes, vieron a la güila nueva de la Defensa, está apenas para darle por las tapas”.

El abogado de este funcionario se opuso a la sanción dos meses de suspensión sin goce de salario “estima que no se realizó un adecuado análisis de la prueba, para establecer con claridad las razones y criterios por las que se les dio crédito a las declaraciones de cargo y no a las de descargo”.

El defensor indicó al Consejo que condenar en sede administrativa a un servidor en abierta transgresión del principio de inocencia, es razón suficiente para revocar la sentencia que se objeta, por resultar la misma contraria al bloque de legalidad y del debido proceso.

“Ante la violación de los principios del régimen disciplinario antes mencionados, es más que evidente que a su representado nunca se le debió sancionar, dado que no existen pruebas categóricas que demuestren de modo absolutamente claro lo que nunca ocurrió en los términos denunciados, por lo que se le debió exonerar con vista en el principio de certeza”, manifestó el abogado.

Sin embargo, el Consejo Superior no dio como válidos los señalamientos de la defensa. “Habiendo escuchado las declaraciones de los testigos de cargo y descargo, se evidencia sin dificultad alguna que los ofrecidos por la parte encausada efectivamente fueron complacientes, ya que, procuraron evadir el conocimiento de algunos aspectos relacionados con el tema de los pedos y el significado de algunas frases soeces que acostumbraba a proferir el encausado dentro de la oficina judicial, sobre las cuales no existe duda que eran comportamientos inadecuados con contenido sexual”.

“Todas las conductas atribuidas y acreditadas al encausado son sin lugar a dudas constitutivas de acoso sexual, bajo la modalidad de Acoso Sexual Ambiental, según la doctrina, el cual consiste en crear condiciones o realizar acciones de carácter sexual a las que se somete a todas las personas que comparten el espacio laboral, aunque en apariencia no vayan dirigidas a ellas de manera específica”, explicó el Consejo.

More from El Jukeo De Urbana

Events